Recomendación de la Semana

Reflexionando acerca del Síndrome del Oso Blanco, recuerda que tú eres quien manda en tu mente. Concéntrate en lo que deseas alcanzar. Deshazte de los pensamientos negativos obsesivos y cargados de ansiedad.

Comienza ya. La postergación es una de las tres principales causas de fracaso. Nunca vas a estar lo suficientemente preparada, ni existe el momento perfecto. Empiezas hoy y te superas en el camino.

Conoce como alimentar tu cuerpo sanamente sin privarte. Desarrolla tus preferencias en base al amor y cuidado de tu cuerpo. Te recomendamos el Manual de las Flacas Felices, el cual va mas allá de la alimentación adecuada.

Insiste en tus afirmaciones diarias. Ellas son la ruta que tu mente seguirá hacia todo el fascinante mundo de ganar tu meta.

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¿Padeces del Síndrome del Oso Blanco?

¿Has notado que cuando le dices a un niño que no toque tal adorno, más ansiedad le da por hacerlo? ¿Has escuchado de la supuesta atracción que sentimos los humanos por lo prohibido? ¿Te sabe más delicioso la comida chatarra después de suprimirla varios días por estar a “dieta”?  Todo tiene su respuesta en el “Síndrome del Oso Blanco”.

Este fenómeno de supresión mental debe su nombre a un cuento corto del famoso escritor ruso León Tolstoi, quien desafía al personaje a detenerse en una calle y pensar en todo lo que quiera MENOS en osos blancos. Al final, el personaje se da por vencido y no puede evitar pensar en ellos.

Hace algunos años, Daniel Wegner, Profesor de Sicología de la Universidad de Harvard realizó un experimento basado en esta paradoja mental. Trabajó con dos grupos de personas. Al primer grupo le ordenó que pensaran libremente en osos blancos. Al segundo grupo le dijo que podían pensar en todo excepto en osos blancos. Ambos grupos fueron monitoreados por cinco minutos y medidos cada vez que mencionaban o pensaban en el tema (puedes checar más detalles del experimento en http://tinyurl.com/daniel-wegner ).

Al finalizar la sesión, descubrieron que ambos grupos tenían un promedio de pensamiento igual en los osos blancos. En otras palabras les dijeran que pensaran o no, las mentes de ambos grupos los llevaba a resultados parecidos.

Pero lo más asombroso fue la segunda parte del experimento. (más…)

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